Ésta es una forma extraordinariamente rara y repentina de
neuropatía periférica (arriba), consiguiente a algunas infecciones víricas o incluso a una vacunación.
Se dieron varios cientos de casos en los Estados Unidos como complicación de una
inmunización contra una
epidemia de
gripe porcina en 1976.
A diferencia de otras formas lentas de
neuropatía periférica, el daño del
síndrome de Guillain-Barré es sólo temporal.
Con el cuidado hospitalario adecuado, es probable la plena recuperación aun en los ataques graves; pero el paciente necesitará un tratamiento de
fisioterapia durante muchos meses.