Enfermedad inflamatoria crónica del
tejido conjuntivo -articulaciones principalmente- que afecta a los niños.
Afecta a las articulaciones, sobre todo en las rodillas,codos, tobillos y cuello.
Puede afectar también a los riñones, o el
corazón en los casos severos.
Aparece entre los 2 y los 5 años de edad.
Es cuatro veces más comun en niñas.
Probablemente sea una enfermedad autoinmune, donde el sistema inmunitario ataca a sus propios tejidos.
A menudo se asocian los primeros síntomas a estrés emocional.
Dolor, tumefacción y rigidez en las articulaciones de los dedos de los pies, rodillas, tobillos, hombros o cuello.
Algunos niños se niegan a andar sin poder explicar la razón.
La temperatura sube a más de 39º, generalmente por la tarde.
La
fiebre suele ir acompañada de erupciones y escalofríos.
Poco apetito, pérdida de peso.
Anemia.
Irritabilidad, apatía.
Inflamación de las glándulas linfáticas.
Dolor y enrojecimiento ocular.
Dolor en el pecho (si la enfermedad es tan seria que afecta al corazón).
Estrés.
Hasta el presente no se ha podido prevenir.
Diagnóstico:
- Historial y reconocimiento físico por un médico.
- Análisis de sangre, incluyendo determinaciones autoinmunológicas.
- Rayos X de las articulaciones afectadas.
- A veces, los rayos X no muestran los cambios hasta las etapas avanzadas.
Medidas generales
- Procure que el niño descanse sobre un colchón duro, que le proporcione un buen soporte.
- Llévele al oftalmólogo al menos dos veces al año para detección de uveitis.
- Anime al niño y a su entorno a tener una actitud positiva.
Medicación
- Su médico puede recetar aspirina u otras drogas antiinflamatorias no esteroides para reducir el dolor y la inflamación.
- En casos severos puede ser necesario prescribir antiinflamatorios corticoesteroideos o fármacos inmunosupresores.
Actividad
- El niño debe guardar cama durante los ataques, hasta que la fiebre y los demás síntomas remitan.
- Puede ser necesario el uso de férulas inmovilizadoras para proteger la articulación inflamada.
- Después de un ataque el niño volverá gradualmente a sus actividades normales tomándose algunos descansos a lo largo del día.
- No debe cansarse y dormirá al menos 10 a 12 horas cada noche.
- El médico le recomendará ejercicios para el niño en cuanto esté lo suficientemente recuperado.
Dieta
Avise a su medico si
- <liOcurren los siguientes síntomas durante el tratamiento: Dolor en el pecho. <li>Fiebre.
- Pérdida de apetito.
- Aparecen síntomas nuevos inexplicables. Los fármacos usados en el tratamiento pueden causar efectos secundarios.
Afección de otros tejidos, lo que provoca <ul <li>uveitis (inflamación ocular),
- inflamación del bazo,
- inflamación de los riñones,
- pericarditis o
- inflamación del músculo cardíaco (miocarditis).
Deformidad permanente.
Hasta el presente, esta enfermedad se considera incurable.
Sin embargo, en el 75% al 80% de los casos remite por completo al llegar la pubertad.
Los ataques suelen durar unas semanas y aparecen y desaparecen durante toda la infancia.
En general, los síntomas se pueden controlar mediante tratamiento.