Inflamación de la capa
mucosa de los ojos.
Afecta más a los niños y puede ser infecciosa ó no infecciosa.
Las
conjuntivitis alérgicas son curables evitando la exposición al alergeno.
Las otras pueden curar en 1-2 semanas.
Infección vírica.
Puede acompañar a enfermedades infecciosas de la infancia, como el
sarampión o el resfriado común.
Infección bacteriana.
Irritación por polvo, viento, humos, poluciones doméstica o química e incluso por radiaciones, como en el caso de la soldadura.
Alergias causadas por polen, cosméticos u otros alérgenos.
Enfermedades subyacentes como
artritis reumatoide o
colitis ulcerosa.
Los síntomas más característicos son:
- Puede afectar a uno o a ambos ojos.
- Enrojecimiento conjuntival.
- Sensación de quemazón o picor.
- Lagrimeo.
- Mucosidad amarilla o verde con infección bacteriana, más aparente al levantarse de la cama.
- Sensibilidad a la luz (fotofobia).
Recién nacidos de madres portadoras de
gonorrea (muy grave, puede provocar la pérdida del ojo, por ello se instilan unas gotas de
antibiótico en los ojos de los recién nacidos).
Hacinamiento y malas condiciones higiénicas.
Sitios públicos como esculas y mercados.
Intensa contaminación ambiental, con fenómenos atmosféricos de "gota fría", que producen el denominado "smog" o niebla ácida, muy irritante.
Lavado frecuente de los ojos con jabón y agua caliente.
Evitar exposición a sustancias irritantes.
Emplear gafas protectoras adecuadas durante la soldadura eléctrica.
Para evitar la irritación producida por el polvo o cuerpos extraños (ver cuerpo extraño en el ojo), usar gafas protectoras para los trabajos que desprendan chispas, virutas o polvo.
Llevar gafas para conducir motocicletas o coches descapotables.
Diagnóstico
Diagnóstico por la sintomatología.
En algunos casos, para distinguir la causa, debe investigarse la
conjuntiva de dentro de los párpados, técnica que es recomendable realice un médico.
Tratamiento
El tratamiento varía según la causa.
Si no hay secrección purulenta, puede limpiarse los ojos con un algodón empapado en una infusión de manzanilla, tres o cuatro veces al día; pero deberá acudir al médico en 48 horas si no se ha solucionado.
Medicación
Gotas prescritas por un médico; antialérgicas, antinfección, antibióticos, etc.;.
Un método seguro y efectivo para poner gotas en el ojo de un niño consiste en:
- Con el niño tumbado y con los ojos cerrados, suavemente poner él numero de gotas recetadas en la esquina interior del ojo cerca del tabique de la nariz, formando una pequeña piscina en esa área.
- Cuando el niño abre los ojos, las gotas entrarán fácilmente en el ojo.
Si no se trata correctamente, puede afectar de forma permanente a la
córnea impidiendo la visión.