En qué consiste:
Extracción del fluido de la bolsa amniótica durante el embarazo.
Qué parte del cuerpo está implicada:
Saco
amniótico y útero.
Llame o acuda al médico que realizó la intervención si notara cualquiera de estos síntomas:
Náuseas y vómitos.
Dolor en el bajo
abdomen u hombros.
Hemorragia vaginal.
Signos de infección: dolor de cabeza, dolor muscular, mareos,
fiebre y malestar general.
Medidas generales:
Ducharse o tomar baños con normalidad.
Lavar la
zona de la intervención con un jabón suave y sin aditivos.
Pueden formarse fuertes arrugas alrededor de la incisión, pero desaparecerán gradualmente sin tratamiento.
Medicación:
Medicinas no son normalmente necesarias.
Actividad:
No hay restricciones después de dos o tres horas después de la intervención.
Dieta: No es necesaria.
Resultados:
Más del 95% de los test de amiocentesis indican que no hay anormalidades. Algunos grupos con alto riesgo prefieren la intervención para reducir su ansiedad durante el embarazo. De todos modos los resultados de la amiocentesis, no pueden garantizar un
feto sin problemas. Hasta ahora no hay test para todas las posibles anormalidades.
Posibles complicaciones:
Excesiva hemorragia.
Infección de la herida quirúrgica.
Abortos inesperados debido al procedimiento, uno de cada cien o cientocincuenta.
Antes de la operación:
Análisis de sangre y orina.
Durante la operación:
Ultrasonografía.
Después de la operación:
Examen en el laboratorio del fluído amniótico.
Obesidad.
Intervención abdominal anterior.
Infección previa de órganos pélvicos.
Realiza la intervención:
El doctor de cabecera, el obstetra o el ginecólogo.
Se realiza en:
Clínica u hospital.
Se emplea anestesia:
Localmente mediante inyección para asegurarla salud del feto, no se deben utilizar sedantes ni analgésicos.
Técnica:
Anestesia local inyectada en el abdomen.
Una aguja hueca es insertada a través de la pared abdominal hasta el útero. La aguja causará dolor temporal, pero no debería doler más que cualquier otra inyección.
Una pequeña cantidad de líquido
amniótico es succionado con la aguja y más tarde separada.
Duración de la estancia en el hospital:
Ninguna.
Razones para la intervención
Un examen de laboratorio del fluido
amniótico ayuda a diagnosticar posibles anormalidades del feto. El mejor momento para su realización es entre la decimoquinta y decimoctava semana de embarazo. Hay suficiente fluido y tiempo para acabar con el
embarazo si fuera necesario. La amiocentesis se utiliza en alguna de las siguientes situaciones:
- Madres mayores de 35 años.
- Anormalidades cromosómicas de alguno de los progenitores.
- Que la madre haya tenido un hijo anteriormente con anormalidad cromosómica como el Síndrome de Down