El
espermatozoide masculino contiene 23 cromosomas y el óvulo femenino también, el huevo fecundado obtenido constará de 46 cromosomas.
La fecundación tiene lugar en la trompa de
Falopio y desde allí se irá dividiendo en dos células luego en cuatro y así sucesivamente hasta formar una estructura denominada
blastocisto que será la que se adherirá a la
mucosa uterina produciéndose la implantación. Progresivamente irá creciendo y modificándose hasta formar el embrión.
En el ovario se ha formado el cuerpo lúteo que es el productor de las hormonas que mantienen la etapa inicial de la gestación.
El
feto empieza a moverse, abrir y cerrar las manos, bostezar… Durante muchos periodos dormirá, principalmente coincidiendo con el sueño materno.
Los fetos nacidos antes de la semana 28 son muy pequeños e inmaduros, se denominan grandes pretérminos o prematuros. Suelen pesar menos de un kilogramo. FPRIVATE "TYPE=PICT;ALT=Ir arriba"
Ojos, nariz y boca están en su lugar definitivo. Es el momento adecuado para el primer examen ecográfico.
Se alimenta principalmente mediante la sangre materna que le llega a través del cordón umbilical que lo une con ella a través de la placenta. Todo lo que la madre ingiera puede afectarle: café, comida picante, alcohol, tabaco… Es el momento adecuado para realizar, si es necesario, estudios de diagnóstico prenatal.
A las 6 semanas se le pueden ver los ojos, la columna vertebral y un
corazón que late.
En la séptima semana el
embrión ha crecido unas 10.000 veces más que el óvulo fecundado.