La luz del sol también puede ayudar a proteger frente al cáncer de piel
Agencias a jueves 01 de febrero de 2007
Un reciente estudio de la Stanford University School of Medicine (Estados Unidos) sugiere que la causa principal del cáncer de piel, la luz solar, también podría proteger contra la enfermedad. Es posible que la clave radique en la cantidad de luz ultravioleta B (UVB) que absorba la piel, la suficiente como para estimular una respuesta inmune saludable asociada con la vitamina D en la piel, pero no demasiada como para que aumente el riesgo de cáncer de piel.
Según informa “Nature Immunology”, los autores trabajaron con células de laboratorio y descubrieron una cadena bioquímica de acontecimientos que parecen relacionar la exposición solar con las defensas inmunológicas de la propia piel.
Los investigadores partieron de la idea de que un precursor inactivo de la vitamina D, llamado vitamina D3, "se genera en la piel como respuesta a la exposición solar". Eso se ha sabido durante años. Específicamente, una forma de luz ultravioleta con longitud de onda corta, llamada UVB, es responsable de la producción de la D3.
Sin embargo, la D3 es inerte y débil. A través del contacto con varias enzimas en el hígado y los riñones, el organismo convierte la D3 en un compuesto activo conocido como 1,25(OH)2D3. Precisamente es ahí donde se activa la conexión con el sistema inmunológico, apuntaron los autores.
En sus investigaciones, hallaron que el nuevo compuesto, células T señalizadas, la obligaba a retornar a sitios específicos en la epidermis. Una vez allí, estos poderosos agentes del sistema inmunológico se mantenían en guardia contra infecciones e incluso el cáncer, señalaron los investigadores.
"Así que las mismas longitudes de onda de la luz solar que son las más poderosas en la inducción del cáncer, UVB, también producen este precursor de la vitamina D, la D3", ha afirmado el Dr. Martin Weinstock, presidente del grupo consultor para el cáncer de piel de la American Cancer Society. Y es justamente la D3 la que inicia toda la cadena de eventos sucesivos.
Sin embargo, el Dr. Weinstock señaló que el estudio de Stanford está lejos de ser concluyente y no debería ser visto como una excusa para darse un baño de sol.
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