Las lesiones producidas en la piel por la radiación ultravioleta.
- Tras una exposición excesiva la piel se vuelve roja y sensible.
- Es el eritema solar o quemadura de primer grado.
- Si la exposición prosigue, pueden llegar a formarse ampollas, conformando una quemadura de segundo grado.
- La exposición prolongada (durante años) envejece la piel y predispone a los cánceres en la misma.
Úntese siempre las partes expuestas de la piel con crema con un factor de protección alto, al menos de 15, e idealmente de 30.
Las radiaciones ultravioleta son dañinas para la piel, afectando a los componentes de las células y dañando su información genética de forma, generalmente reversible en exposiciones cortas.
La nieve es un medio muy reflectante, que reemite la mayor parte de la radiación solar recibida, por lo que las dosis que recibimos de rayos ultravioletas son mucho más importantes que en cualquier otro medio.
Además, cuanto mayor es la altura, menor es la capa de aire que nos protege de las mismas, por lo que estas son más intensas.
El frío empeora el efecto de las radiaciones, al retrasar los procesos metabólicos y, por tanto, la reparación de las lesiones.