Asma, una primavera que duea todo el año
Agencias a miércoles 28 de febrero de 2007
En los últimos años la carga socio-sanitaria del asma en España se ha incrementado hasta unos límites en los que, tanto los profesionales de la medicina como las autoridades sanitarias, se han visto obligados a desarrollar diferentes estrategias orientadas a frenar el tremendo impacto de una enfermedad respiratoria que, si hasta hace poco, se circunscribía y relacionaba con los meses primaverales, hoy casi todos los expertos coinciden al señalar que sus síntomas se prolongan durante casi todo el año.
Este panorama ha obligado por vez primera a la Organización Médica Colegial, en colaboración con el Ministerio de Sanidad y Consumo, a tomar cartas en el asunto elaborando una guía de buena práctica clínica en el ámbito de la enfermedad asmática: Evidencia Científica en Factores de Riesgo y Diagnóstico del Asma en Adultos, en la que han participado expertos de la SEMFyC, SEMERGEN, SEMG y SEPAR.
Tal como ha señalado durante el acto de presentación de este manual el Dr. Luis Manuel Entrenas, del Servicio de Neumología del Hospital Reina Sofía, de Córdoba, y uno de los participantes en su elaboración, “uno de los aspectos diferenciadores de esta guía es que los temas son abordados desde la perspectiva de la atención primaria, que debe ser el escalón asistencial desde el que se diagnostique y controle al grueso de los pacientes asmáticos”
Nuevas orientaciones en la determinación de los factores de Riesgo y diagnóstico del asma
Hablar de prevención en la enfermedad asmática siempre ha sido complicado si se tiene en cuenta el desconocimiento existente en relación al origen exacto de la enfermedad, sin embargo y tal como asegura el Dr. Entrenas, hay suficientes datos conocidos que permiten identificar aquellos factores de riesgo que predisponen a padecer asma. “Así, -subraya el experto- sabemos que los alergenos, algunos virus, el tabaquismo, la contaminación y la dieta son factores que, acompañados por una determinada carga genética hereditaria, pueden hacer que una persona desarrolle asma”.
Según el Dr. Entrenas, hoy en día y dada la variabilidad y complejidad de la clinica del asma, “es posible que debiéramos hablar más de un síndrome que de una enfermedad, lo que debe hacernos pensar en la posibilidad de cambios y nuevas estrategias en la prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad”.
Uno de esos cambios, y que hoy es ya una realidad, se refiere a la importancia que, según el Dr. Entrenas, tiene una enfermedad como la rinitis alérgica desde el punto de vista de diagnóstico y tratamiento del asma. “Es bien sabido, -explica el especialista- que cuando un paciente asmático que también sufre rinitis, si no tiene controlada su rinitis, su asma empeora significativamente. Es por ello –dice- que esta nueva guía facilita cuestionarios para que el médico de atención primaria pueda identificar la existencia de una rinitis alérgica asociada al asma y le permita poner en marcha el tratamiento más eficaz”
Cerca de 2 millones y medio de españoles sufren a la vez asma y rinitis
Este es probablemente el dato clave que obliga a contemplar en esta nueva guía el abordaje conjunto de estas dos enfermedades.
Según el Dr. Antonio Valero, del Hospital Clínico Universitario de Barcelona, los estudios epidemiológicos disponibles hasta la fecha vienen a confirmar que una cantidad muy importante de pacientes asmáticos –entre el 71 y el 90%- también sufren rinitis alérgica.
Ante este dato el Dr. Valero explica que “estamos hablando de un problema respiratorio muy común que se manifiesta en la vía aérea alta en forma de rinitis y en la vía área baja en forma de asma, lo que quiere decir que, desde un punto de vista terapéutico, deberíamos pensar en una única vía que nos permitiera tratar de forma integral el aparato respiratorio en general, es decir, la nariz y os bronquios. En los estudios analizados hemos podido observar –continúa el especialista- que una rinitis mal controlada afecta el pronóstico del asma, pudiendo influir en su severidad y en la respuesta al tratamiento”.
Para el Dr. Valero será clave de cara al futuro intentar cambiar una situación que actualmente refleja que entre el 20-30% de los pacientes asmáticos están sin controlar, cifra que asciende hasta el 40-50% en el caso de la rinitis.
Asma y rinitis todo el año
Otro de los objetivos que se persiguen con la elaboración de esta nueva guía es el de concienciar a los médicos de que detrás de un asma puede haber una rinitis concomitante y viceversa, y que éste es un concepto clave a la hora del diagnóstico y tratamiento.
En este sentido el Dr. Joaquín Mullol, del Hospital Clínico Universitario de Barcelona, explica que “el concepto que debe tener un gran calado es el de que nos encontramos una vía única, de un sistema único y que se manifiesta independientemente del órgano al que está afectando. Nos encontramos ante una enfermedad inflamatoria común –asegura el experto- que a nivel de la nariz la llamamos rinitis y a nivel del pulmón la llamamos asma”.
Tal como señala el Dr. Mullol, la divulgación de este concepto es clave tanto para los médicos como para los pacientes, “pensando sobre todo –enfatiza el especialista- que ya no debemos hablar del problema de la alergia como algo circunscrito exclusivamente a los meses de la primavera, sino que es algo que se está viendo durante todo el año en nuestras consultas”.
En este sentido los expertos apuntan como posibles causas la concatenación permanente de floraciones, posiblemente como consecuencia del cambio climático, los ácaros, hongos, el aumento de la contaminación o la rinitis ocupacional
Para el Dr. Mullol la clave del éxito en el control del paciente asmático se encuentran en las últimas recomendaciones de las Guías Aria 2006, y que también se incluyen en estas Guías de la OMC. “Examinar a los pacientes que llegan a nuestras consultas con rinitis alérgica pensando en la posibilidad de que puedan padecer asma; examinar a los pacientes asmáticos pensando en la posibilidad de que sufran rinitis alérgica; y pensar en una estrategia terapéutica que aborde conjuntamente la nariz y los bronquios, nos hará dar un paso muy importante a la hora de minimizar el actual impacto socio-sanitario del asma”. Asegura el experto.
Más Sobre: